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Una semana con el ganador de la Race to Dubai

Pasan los días, el cansancio, las experiencias y resulta difícil ordenar todas las sensaciones vividas en los últimos e intensos meses de golf. El gigantesco carrusel del Circuito Europeo ya está girando de nuevo en Kruger con 40 grados a la sombra, Jon Rahm llega a Bahamas invitado por su ídolo, el hombre que en 2019 se hizo aún más eterno con 82 victorias y 15 majors, 43 años y 20 operaciones quirúrgicas. Sergio Garcia camino de Australia con la ilusión de ‘El Niño’ que estrena el material escolar en el nuevo curso; nuevo caddie, entrenador de putt y por si fuera poco, un nuevo hijo en camino. ¿Con qué me quedo de todo lo vivido?. Volver a ver a Tiger Woods vestido de verde en Augusta National fue tan especial, que todavía se me eriza la piel al recordarlo. Sin embargo, me quedo con la semana de Jon Rahm en Dubai.

Martes 19 diciembre, el Proam

El montaje del último torneo de la temporada, impresiona. Poco que envidiar a los majors. El trato a los invitados supera cualquier expectativa, desde la recepción, los regalos, una taquilla con tu nombre, más regalos, agasajos. Solo por un día en el Circuito Europeo, el importante es el amateur y no el profesional; y los jugadores son cómplices perfectos de ese cambio de rol temporal. JD es mi caddie nigeriano. Me espera con mi bolsa de palos y su peto con mi apellido. Nos vamos al hoyo 17 del Earth Course, tenemos una cita con Jon Rahm.

Impresionante par 3 para empezar. En el partido, dos irlandeses; uno periodista afincado en Dubai y otro, director del complejo de Mont Juliet, precisamente, la sede donde Jon Rahm defenderá el título del Open de Irlanda en 2020. Jon no tiene su mejor día de golf, pesa el jetlag y las seis semanas de inactividad, cuatro sin tocar un palo de golf.  la racha más larga separado del golf desde que tenía 13 años.«Si yo estoy seis semanas sin jugar y cuatro sin entrenar, terminaría en el puesto 51 de 50», reconocía Jorge Campillo, uno de los cinco españoles participantes en esta exclusiva fiesta final de temporada.

«Necesitaba parar…2020 será un año muy exigente»

Necesitaba parar, me caso en diciembre y el 2020 será un año muy exigente con Ryder Cup y Juegos Olímpicos…” cuando Rahm pronuncia cualquier referencia a los cinco anillos, los ojos se le inyectan en sangre. “No he hecho nada especial estas semanas, descansar, estar con Kelley (su prometida con quien se casará en Bilbao el próximo 13 de diciembre). Cosas normales de la gente de mi edad», apuntaba, el español que afirmaba haber descargado todo el trabajo de los preparativos de su boda a sus padres. «Será algo sencillo, como soy yo», concluía.

No voy a descubrir a nadie cómo juega al golf Jon Rahm, cómo pega a la bola…quizás los que si desconocías es que el de Barrika es el ideal relaciones públicas también dentro de las cuerdas. Durante las casi cinco horas Jon se afanó en dar conversación a todos los integrantes del partido, se interesaba por su vida, su trabajo, respondió a todas las preguntas, contó detalles de su temporada, de su vida, nos fue desgranando el campo y su estrategia. Jon aún gana más en las distancias cortas, aunque su juego en el proam no brilló en exceso.

Resulta inevitable que pregunte a Jon por sus posibilidades de ganar la RACE To Dubai. “No tengo ni idea, de qué tengo que hacer exactamente, se que lo más importantes es ganar esta semana y ya luego dependerá de lo que hagan los demás, no lo pienso, Hugo» responde con su espontaneidad habitual. Solo unas horas antes nos habíamos sentado cara a cara en la carpa de Rolex para quince minutos de entrevista más sosegada, donde una de las primeras preguntas no le hizo demasiada gracia.

-¿Recuerdas cuando eras amateur y te hice aquella entrevista en Larrabea?…Me dijiste que tu objetivo era ser el mejor de la historia y ganar 19 majos. ¿Sigues pensando lo mismo? – Jon resopla y se queda pensativo unos segundos….

-¿Recuerdas cuando eras amateur y te hice aquella entrevista en Larrabea?…Me dijiste que tu objetivo era ser el mejor de la historia y ganar 19 majos. ¿Sigues pensando lo mismo? – Jon resopla y se queda pensativo unos segundos…. Vaya compromiso me pusiste me recuerda minutos después en el campo…

Tras unos segundos de pausa…“A ver…entiendo que a la gente no le gustó escuchar esto en su momento. Lo único que puedo decirte es que la realidad ahora mismo es que quiero ser el mejor jugador que pueda llegar a ser. Es simple. No sé si serán 19, 21, 1 o ningún major, pero solo quiero intentar dar lo mejor de mi mismo y esa es mi meta principal. Hay muchas formas de entrar en la historia del golf y tengo muchos años aún por intentarlo”.

Jon posando para la sesión de fotos con Rolex.

Caminamos por la calle del hoyo 14 y Jon se muestra un poco cansado de las continuas alusiones al tema mental, a sus enfados que los periodistas siempre intentamos llevar a los titulares y destacados de los reportajes. Un enfoque muy recurrente que Jon no termina de entender. Le explico que a la hora vender golf en un medio generalista, siempre se buscan cosas diferentes y ésta es sin duda, atractiva para el lector. «Es que a veces no se que queréis…¿qué rompa palos?…», Jon admite que es precisamente es en el aspecto mental en el que más ha avanzado en esta temporada que termina. Sigue trabajando con Joseba del Carmen con el que empezará a probar un artilugio llamado focus band, una cita que se coloca en la frente colocada en un ordenador que mide la ondas cerebrales y ayuda a conectar el cuerpo con la mente. De ciencia ficción.

Le pregunto también por algún rumor que apuntaba a que podría estar trabajando con Sean Foley…«que va…es buen entrenador pero no es el tipo de entrenador con el que trabajaría, solo vino a verme approchar…la gente con tal de hablar…» Rahm reconoce no leer nada de lo que se publica sobre él. El juego termina con los últimos atisbos de luz en Dubai. Nos saludamos y Jon agotado se marcha a descansar.

Domingo 24 de noviembre, el desenlace

Es el día más caloroso de toda a semana. Jon sale empatado en la primera posición con Mike Lorenzo-Vera. Falta solo una hora para la salida y me cruzo con Iñigo Urquizo, su caddie, va concentrado. Jon apura el campo de prácticas, un par de putts en el putting green cercano al tee del uno. Me encuentro en el tee del uno con Adam, su caddie, deseándole suerte, y me cruzo una mirada cómplice con Jon pronunciando un contundente ‘vamos’ por lo bajo, el gesto sirve para que Jon simplemente asienta como la cabeza. Pincha la bola y zambombazo en el tee del uno.

Foto: Rolex.

El resto de la historia la la sabéis perfectamente. En el green del 18 con las pulsaciones disparadas esperamos junto a Alejandro (ten-golf) y un par de amigos de Jorge Campillo que han venido a acompañar al extremeño. El birdie libera la euforia, la tensión. Jon Rahm sigue escribiendo historia. Mientras los periodistas mandamos la primera crónica rápida. Jon atiende a las televisiones más importantes, va de un lado a otro en un buggie.

Finalmente acude a la rueda de prensa de ganador. Solo somos dos medios españoles en Dubai y esperamos nuestro momento para poder hablar con el campeón. Tras la rueda de prensa, Jon nos llama junto a la jefa de comunicación del torneo. «Les quiero atender al final cuando termine todo, así podéis estar conmigo el tiempo que queráis», comenta apresurado mientras prácticamente se lo llevan en volandas de nuevo al buggie…«voy a ver a los patrocinadores…a los que ponen la pasta», afirma desde la distancia.

Son más de las 19:30 horas y noche cerrada en Dubai, Jon vuelve a aparecer y le seguimos hasta la casa-club, antes tiene el detalle de fotografiarse con un grupo de españoles que ha viajado esta semana hasta Dubai con la empresa Lowgolf. Una atronadora ovación recibe a Rahm en la casa-club, todos los cocineros y camareros se han puesto en pie y le hacen pasillo. En la sala está su círculo más intimo, Jeff su manager, su caddie, Adam y Kelley que parece seguir en una burbuja desde que su futuro marido embocó ese putt de metro y medio en el hoyo 18. En la sala hay unas 40 banderas y polos del torneo que el campeón tendrá que firmar mientras come pizza y bebe champán. ‘Tengo un hambre…’, ha repetido en varias ocasiones. Primero atiende a las redes sociales del European Tour, haciendo un directo y grabando mensajes.

«He hecho historia»

Por fin se sienta frente a nosotros sosteniendo la daga de oro ganador del DP World y a su espalda, el enorme trofeo dorado de la Race To Dubai… «intenta cogerlo” me anima, «pesa más de 40 kilos”, Jon señala las inscripciones descubriendo el nombre de Severiano que está inscrito hasta en 6 ocasiones, por primera vez otro español comparte espacio con el mítico Seve.»El primer pensamiento que me ha venido es que he hecho historia. Juego al golf para ganar y dejar mi marca en la historia del golf y esto ha sido un paso adelante en este sentido. Cuando la bola ha entrado sentía la alegría de saber que Seve y yo somos los únicos en inscribir el nombre en ese trofeo y eso no me lo va a quitar nadie».

Jon prosigue su relato agotado pero con un entusiasmo que contagia. “Tantas veces he entrenado desde que era pequeño, he soñado la posibilidad de hacer un birdie en el hoyo 72 para ganar el torneo, el único jugador que tenía esa posibilidad en el mundo era yo, tenía todo bajo mi control, lo pensé y me dije, ‘es tu momento’ y me ha entrado una sensación de calma. Estaba muy concentrado en el momento y nada nervioso, estaba en lo mío, lo único que existía era el putt, la bola y el green”. La entrevista completa podéis verla en video en este enlace. Nos despedimos de Jon mientras sigue firmando banderas. Una semana difícil de olvidar, y no solo para Jon Rahm.