Será un Open raro, no vais a poder ver ni una botella de plástico en toda la semana, los jugadores tendrán que rellenar unos recipientes que la organización les ha dado. En las tiendas no se vende agua, una imagen un tanto extraña, pero a la que tendremos que ir acostumbrándonos por el bien de futuro. Hugo Costa nos lo cuenta todo en este video.